Vida de château (y XXI)
Mis hijas rodaron una película en la isla. Creo que es de vaqueros. Al menos yo tuve que leerle los cargos (terribles) a un forajido al pie de la horca. Llevan horas sin salir de la habitación, montándola. Nosotros empezamos a hacer lo mismo con las fotos y los trozos de vídeo. Como siempre, saldrá [...]
Vida de château (XX)
Leyendo a Baggini, bajo el acebuche. Da noticia de un estudio de la American Sociologic Review (2006) realmente impresionante. En los últimos veinte años, de cada tres amigos íntimos los americanos han perdido uno. La intimidad es la cuestión clave. De todas las posibles explicaciones la que relaciona esa pérdida con el incremento de las [...]
Vida de château (XIX)
Durante la siesta tuve una experiencia darwinista. Sigilosamente, y mientras yo dormía, un dragón se deslizó por mi cama e hizo una deposición a un palmo de mi nariz. «La deposición del día», decía el fino Soldevila cuando dejaba su full de dietari en manos del cajista. La deposición normal del dragón es como una [...]
Vida de château (XVIII)
Yo me quedaría a vivir en uno de estos núcleos rurales. Es cierto que vivo del excremento y su comentario, pero el adsl es una tubería suficiente. Sin embargo deberían resolverse cuestiones fundamentales. En la euforia de la otra la gran dama de la casa se ofreció a hacer una coca de gató. La gran [...]
Vida de château (XVII)
El camino de Sineu a Muro es una maravilla rural. Algo que ha debido de ser así durante mucho tiempo. En Muro hay una plaza de toros que aprovechó el hueco de una antigua cantera y que lleva dando corridas durante un tiempo. Es muy curiosa. Una plaza de toros cerrada tiene un interés relativo. [...]
Vida de château (XVI)
Tengo que llevar a las tres muchachas a la playa. No a bañarse, exactamente. Ni a nadar ni a tomar el sol. Playa. Dado el mandato inexorable hay que elegir con cuidado. Las experiencias, sean las que fueren, han de ser intensas y completas. Así Son Moll, playa de adolescentes, cerca de la una de [...]
Vida de château (XV)
Cerca de la playa me cruzo con un grupo de jóvenes alemanas y un español. Ellas son altas, lácteas, fuertes, limpias, impresionantes de salud y estado de bienestar. Es decir, son muy bellas, y acaban de despertarse. El español habrá cumplido los 35 años. Es bajito, tiene el pelo y los ojos negros, y unas [...]
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