More is less

He dicho alguna vez que todo lo aprendí en los periódicos. En mi caso y en el de otros muchos de mi generación los periódicos fueron un instrumento de alfabetización poderoso. Y a partir de la adolescencia el más poderoso.

La fiesta del 155

Contrariando los deseos de gentes como el melifluo Méndez de Vigo, ese asombroso portavoz gubernamental que vería con buenos ojos la participación en las elecciones del presunto delincuente Puigdemont, miles y miles celebraron ayer en Barcelona la fiesta del 155.

Se busca mediador

Un acto de fuerza del Estado acabó hace una semana con la intentona revolucionaria contra la democracia. Un acto de fuerza de los ciudadanos acabó ayer con la ilusión insurreccional básica. El nacionalismo no tenía la verdad ni la razón

La paz, la ley, la fuerza

El gobierno democrático trazó ayer una línea roja. Se ha abusado de la imagen, pero aún le queda color. Las líneas rojas se trazan a veces con sangre. Pero la ejemplar labor de la policía española logró que se necesitara

Sangre para los coquetos

Barcelona tiene tendencia a la coquetería. Hay mucha documentación. La mejor definición de la coquetería es un sí es no es. Dar señales sin mayor compromiso que darlas. El significante por el significante. Entre las coqueterías de Barcelona está la

Melancolía del 92

Aquellos días. Cómo me acuerdo. Oh, los días felices, que decía aquel gran optimista Samuel Beckett. Yo tenía 35 años. La cantidad inmensa de frases torcidas que aún no había escrito. Y eso para no referirme a los renglones torcidos

El consabido escándalo

La solapa de Adiós a casi todo, el último volumen de sus diarios que Salvador Pániker habrá visto impreso, aún trata al escritor en presente, como si estuviera vivo. Pero no. Murió en la noche del último viernes, solo

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