El primero de los irreprochables

Donde Alsina, con el irreprochable señor Gabilondo. Una galería de irreprochables la escribiré cualquier día. Tal vez cuando dé cuenta de su némesis, los Impublicables. Y debería aplicarme. A cada minuto me cargan a mí de reproches. En cualquier caso

Documentando las risas

Miguel Timoner me envía este artículo de MC MacGrath y Green Greenwald. La trama rusa respecto a Catatonia ha sido siempre risible. ¡Teniendo a TV3! Pero el artículo documenta convincentemente las risas.

Entre los 100 libros de Babelia

Un buen tío, de nuevo en Babelia. Esta vez entre los 100 libros recomendados para Sant Jordi y en el apartado de Política nacional, donde ciertamente sería imposible obviarlo. Este es el texto. Algo elíptico y surfeante, es verdad, y

Impublicables: Es lo mismo

Bienvenido Mr. Marshall. Peticiones.

No recuerdo quién donó. Que levante la mano.

La impublicable violación colectiva

Desde hace algún tiempo en este blog se publica una exitosa sección llamada Impublicables. No hay que tomarse lo que viene como una aportación estricta a la serie. Pero háganme el favor de releer lo que los diarios publicaron sobre

Nosotros, pronombre prohibido

El abogado de Puigdemont reprocha al juez Llarena falta de objetividad. En uno de sus autos, el juez se refirió a la estrategia independentista como «la estrategia que sufrimos». Esa incorporación de Llarena al papel de víctima le impediría, según

Impublicables: Si agarrase un palo y la zurrase bien

«Buenas tardes, Arcadi.
Estos eran los cuentos que leíamos los niños de los 60.
Son cuatro tomos que vi de crío y que pude comprar mucho después en Buenos Aires en una librería de viejo.»

Julián Méndez donó:

Página siguiente »