Atún rojo (y IX)

Pidiendo en La Polaca otra tapa, y otra, de lomo asado, cortadas muy finas y aliñadas gozosamente con mucha pimienta, me hago a la idea de que se acaba el viaje. El descanso, no. Un hombre a sueldo de la

Atún rojo (VIII)

Se acerca a la mesa Dani García y dice que la clase media, los que ahorraban para ir a su restaurante, ha dejado de venir. La crisis, claro. Otra de las consecuencias afecta a su cocina: muy conservadora. Es naturalísimo.

Atún rojo (VII)

Le he cogido cariño al Personaje, me estoy ablandando, y me lo llevo a cenar al Campero. Compruebo con satisfacción que en la salsa de la ventresca han puesto más yuzu. El Personaje tiene la calva aún más encendida que

Atún rojo (VI)

Cena en Bolonia, bajo el porche de una aristócrata empobrecida, pero completamente encantadora. Hace su aparición el Personaje. Como podrán comprender para mí es algo muy duro rendirse a la verdad de las mentiras, y abjurar, con lo que yo

Atún rojo (V)

Salgo temprano por la playa, a pasear y a pensar en dos o tres cosas, cuando muere Esther Tusquets. «La vida es muy larga. Da para hacer muchas cosas». Por aquellos días de la aparición de Correspondencia privada, su

Atún rojo (IV)

Con don Juan por la playa, largas caminatas hablando del asunto. Yo enumero las razones habituales que explican la necesidad de la ficción, y entre ellas los problemas sociales derivados del uso de la primera persona. La tercera persona puede

Atún rojo (III)

Llevo casi 20 horas en busca de una coartada. Estaba el tema de la unidad general de la vida. Cuando uno se mete en la boca el chorizo marino de Aponiente comprende que hay algo indistinguible entre el cerdo y

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