30 de junio de 2011
Ilegalización Le doy un repaso a las filminas promocionales de la capitalidad cultural de San Sebastián. No veo al primer donostiarra cultural, que es el filósofo Savater, por si hay que decirlo. Una culturalidad que desprecia a su primer ciudadano es algo insólito. Por supuesto que cualquier ciudad que se precie debe tener su disidente, [...]
La Atlántida (VIII)
Voy dando tumbos por Guadalupe, sin escuchar siquiera el flamenquito del chiringo, delicioso por la mañana y por alegrías, que es el cante que limpia el cielo de la niebla, absorto sin dar ni el compás a cambio, pudiendo como puedo, porque en cuanto bajo a Sur me baja el compás como la sangre. Y [...]
La Atlántida (VII)
Atardecer en La Chanca. La de El Palmar. Querría hacer alguna broma más sobre estos bares de cohines. Pero está cantando Camarón. La leyenda del tiempo. Cuánta razon. El tiempo lo ha convertido en un himno. Creo que mi primer trabajo como enviado especial fue llegarme a Jerez, a las bodegas del Fino Quinta, donde [...]
28 de junio de 2011
El nuevo bricolaje Se presentó un joven músico la otra mañana y dijo que él ponía en internet su obra gratis. Todos le miramos con una gran admiración hasta que alguien le hizo la pregunta: —¿Y entonces tú de qué vives? — Ah, bueno, yo tengo una empresa de internet. Siempre ha habido artistas [...]
La Atlántida (VI)
Carta de Berta González de Vega. A este nivel una carta siempre es un reportaje. Tengo que salir a cumplirla. A ver. Hay que ir a Montenmedio, Vejer, que seguro que ya conoces. Muy bonito al atardecer. Sabrás que es de Antonio Blázquez, muy amigo de Felipe González, cuya hija, Jimena, lleva una fundación de [...]
La Atlántida (V)
Sirven unos borriquetes muertos en el Trafalgar. Tras un anodino trasteo mi acompañante sentencia: —El pez local… —Eso han dicho. —Bien dicho. Si no fuera un pez local, sería como la lubina, el San Pedro o el lenguado. O el atún. Dos días de zalamerías locales con los Caños no nos han llevado a parte [...]
La Atlántida (IV)
El milenario recato andaluz sigue vigente. En la playa todas las mujeres llevan la cabeza cubierta. Un sombrerito, una gorra graciosa, o a veces, tan solo, el destello de una cinta de bisutería. Me acuerdo de mi tía María, que siempre ha sido para mí la estatua del recato. Como disfrutaría ella aquí, viniendo conmigo. [...]
Página siguiente »



