Vida de château (XX)

Leyendo a Baggini, bajo el acebuche. Da noticia de un estudio de la American Sociologic Review (2006) realmente impresionante. En los últimos veinte años, de cada tres amigos íntimos los americanos han perdido uno. La intimidad es la cuestión clave.

Vida de château (XIX)

Durante la siesta tuve una experiencia darwinista. Sigilosamente, y mientras yo dormía, un dragón se deslizó por mi cama e hizo una deposición a un palmo de mi nariz. «La deposición del día», decía el fino Soldevila cuando dejaba su

Vida de château (XVIII)

Yo me quedaría a vivir en uno de estos núcleos rurales. Es cierto que vivo del excremento y su comentario, pero el adsl es una tubería suficiente. Sin embargo deberían resolverse cuestiones fundamentales. En la euforia de la otra la

Vida de château (XVII)

El camino de Sineu a Muro es una maravilla rural. Algo que ha debido de ser así durante mucho tiempo. En Muro hay una plaza de toros que aprovechó el hueco de una antigua cantera y que lleva dando corridas

Vida de château (XVI)

Tengo que llevar a las tres muchachas a la playa. No a bañarse, exactamente. Ni a nadar ni a tomar el sol. Playa. Dado el mandato inexorable hay que elegir con cuidado. Las experiencias, sean las que fueren, han de

Vida de château (XV)

Cerca de la playa me cruzo con un grupo de jóvenes alemanas y un español. Ellas son altas, lácteas, fuertes, limpias, impresionantes de salud y estado de bienestar. Es decir, son muy bellas, y acaban de despertarse. El español habrá

Vida de château (XIV)

El cielo se nubla y el aire se refresca y las gentes de aquí experimentan un alivio. Yo no. Yo he venido a por el calor sin tregua. A ir de aquí para allá hasta el anochecer, salado y caliente.

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