4 de febrero

Linda coalición con PP y ERC

La opinión socialdemócrata ha dictaminado que el Partido Socialista va a gobernar en solitario en el País Vasco. Pocas veces su ya habitual enfrentamiento con lo real había adquirido una característica tan grotesca. No, no podrá hacerlo. Para eso tendría que haber ganado las elecciones en solitario. Y las ha ganado junto con el Partido Popular y UPyD. Es decir, de un modo ancilar. Ganar es gobernar, y la única combinación razonable que le permite ser presidente al candidato López es aquélla. Pero, obviamente, no es la única opción que tiene López: también podría elegir perder de un modo ancilar: es decir, apoyando un gobierno nacionalista. E incluso podría elegir perder en solitario, bellamente: pasando a la oposición. Pero no es probable que lo haga. No apartará de sí ese cáliz.

 

Yo soy realmente comprensivo y no se me escapan los problemas de los socialistas. Gobernar con el apoyo del Partido Popular tiene un efecto desestructurante, como esas mascarillas de las señoras: se aprecia muy bien la relación del Partido Socialista con el poder y los principios. ¿Cómo es posible que el mismo proyecto político gobierne en Cataluña con el apoyo de Esquerra Republicana y lo haga en el País Vasco con el apoyo del partido Popular? ¿Cómo es posible que el mismo partido político vetara en Cataluña, con el infamante Pacto del Tinell, al mismo partido político del que ahora reclama su apoyo para formar gobierno? Es falso decir que el Partido Socialista ha desarrollado una exitosa tarea de relación con los nacionalismos, y que, incluso, ha contribuido a la emergencia de una nueva España. Eso sería en la lengua de madera que usaba el célebre (y apeado) biógrafo De Toro. Esa nueva España, de ser, sólo tendría ahora una exigencia posible: la disposición ancilar de López ante el Partido Nacionalista Vasco, que ha sido el más votado. Y, por cierto: difícilmente podrá el vasco refugiarse en el ejemplo de don José Montilla, que también rechazó a Convergència como López rechaza al Pnv. Todo el mundo sabe que el actual presidente de la Generalitat rechazó a Convergència por no ser suficientemente nacionalista.

Sin embargo, no creo que el candidato López deba preocuparse demasiado. Es probable que en esta mágica operación de escamoteo (o de transparencia, para decirlo en lengua noble) acabe contando con la alianza inesperada del propio Partido Popular. No extrañaría que también él prefiriera el poder a los principios. Y que, en vez de matar a besos, pública y estentóreamente, al Partido Socialista, elija amarlo en silencio. También para la humillación es preciso ser dos.

·

Correspondencias / harkaitz mendia

Querido A:

Yo no sé si es bueno o malo que en Euskadi, un lugar con 2 millones de habitantes haya 7 partidos legales y uno ilegal, todos ellos con una base de votantes bastante fuerte. Lo que sé es que López se ha llenado la boca de “gobernar para todos” y de “transversalidad” y ahora está pensando en una coalición que sería el negativo de Lizarra. No sé si es para lo que muchos le han votado. Creo que sería bastante ingobernable una Euskadi tan dividida, y sí. El PNV lo ha hecho, pero es que resulta que ha ganado las elecciones por mucho. ¿No es el mensaje de los electores un gobierno transversal? Yo lo veo bastante claro, y alguna visión tendré, ya que cuando todo Dios vivía el espejismo del bienestar español basado en la construcción y Zapatero soñaba con el pleno empleo yo ya veía que eso no podía durar.

Saludos.

·

Correspondencias / Alberto González

Me sorprende la omisión. Como bien sabe, el PSC es un partido con personalidad jurídica propia, diferente del PSOE aunque federado con él. No le sucede lo mismo a los socialistas vascos, integrados en la estructura del PSOE a todos los efectos. Conviene tenerlo en cuenta a la hora de analizar la singularidad de ambas situaciones. No sorprende así, por historia y vocación, que los socialistas catalanes estén amancebados con el independentismo catalán. En el País Vasco el terrorismo lo condiciona todo. Los principios, interpretados rígidamente, impedirían la posibilad de un acuerdo con arreglo a la altura de miras que merece la situación, aún entre fuerzas ferozmente enfrentadas en el plano nacional. En Cataluña el problema, siendo grave, no lo es de forma cruenta. No, de momento.

(Ojo avizor)

·

Correspondencias / Sebastián Díaz Carlos

Amigo Arcadi, que conste que continúo leyéndote. Si no conoces el enlace, míralo con detenimiento. Estarás conmigo que esa mujer, que se llama Wafa Sultan, que es psiquiatra, ex-musulmana, siria, es valiente, a pesar de, me imagino, hablar desde ”fuera”, pero todos sabemos que el brazo de la imposición es largo y en forma de “fatwa”, y por lo que pueda pasar, muchos o muchas no lo hacen. Y encima, MUJER. Si el hombre de la maza de Lazcano, en un día de ira arremetió contra una tasca proetarra, harto de la risita de los reventadores de su casa, qué le habrá sucedido a esa mujer para dar a la “alianza de civilizaciones” donde más duele, exponiéndose a lo que todos sabemos.

Saludos.

·

Correspondencias / José Antonio Gómez Yáñez

La situación de Pachi López es como el cuento de los tres deseos: se cumple, pero de una forma perversa.

Él hubiera deseado tener más votos que el PNV. O que hubiera tantos escaños de partidos pequeñitos EA, IU_EB, Aralar, que hubiera permitido un gobierno de “izquierda transversal” que integrase a la izquierda abertzale. Lo que habría como un modelo de normalización (y hubiera pensado que así obtenía los justos rendimientos de su flirteo con Otegui y sus “singulares” amigos).

Pero no, el genio de la botella ha decidido que se cumpla de sueño de esta forma perversa.

Así son los genios de las botellas, y los ciudadanos. Y a mi me parece muy racional lo que ha pasado, porque lo que estaba pasando en el País Vasco era irracional.

Sobre las elecciones del pasado domingo dos cosas:

1. Los gobiernos pierden. Esto es anormal, lo gobierno normalmente ganan las elecciones. Pero han perdido dos el mismo fin de semana.
2. Los nacionalistas están en retroceso. Ya pasó en las generales. Creo que después de la montaña rusa de la pasada legislatura, fragmentos importantes de los electorados nacionalistas han sentido vértigo: una cosa es pelearse en España por las mejores tajadas, otra emprender aventuras hacia la independencia, el soberanismo y demás cosas raras. Es una buena noticia.

Un saludo

Comments are closed.

-->