23 de julio
Significante
El que dice: “Te queremos José Luis, pero aún queremos más a Cataluña”, hombre o ente, está obligado a tener el nivel C de catalán. ¡Quia, el C! El A especial, con licencia para conducir trailers. Como en tantísimas ocasiones la vocación socialdemócrata de trabajar a ambos lados de la calle sólo revela su doble fondo. El presidente de
Pero la patética situación convergente no le quita la razón (en sentido estricto) al portavoz Puig. El catalán de don José Montilla no es el propio de un nacionalista y debe corregirlo, y cuanto antes. Ser nacionalista lleva muy poco trabajo. En realidad para ser nacionalista sólo basta entrenamiento moral, que se adquiere suavemente con la práctica y los diversos lubricantes disponibles. Desde el punto de vista intelectual no se requiere más que la suspensión de la incredulidad, fenómeno que como indica su nombre consiste en créerselo, y romper a llorar y a dar vivas a Cataluña y a Galicia, terra do seu pare, y a lo que se ponga por delante. Dadas las facilidades, lo mínimo que podría hacer don José Montilla es corregir estos lunares significantes que tanto le afean, en el bien entendido que si no lo hace ni por la gramática ni por la moral, lo haga al menos por la bolsa: la desssssaparición de Convergencia está a tiro de una ese líquida. A un reptilíneo susurrar. ¡Ánimo!, presidente: un pequeño esfuerzo. Aunque sea por primera vez en su vida.
(Coda: “El presidente Montilla destroza el catalán”. Felip Puig, portavoz parlamentario de CiU)




