21 de agosto de 2007

Draft Telegraph
(XL)

S. conduce. Aún es un hombre joven. No tanto como yo, pero aún joven. Conduce bien, lento y seguro. Pienso si no será un fruto provechoso de la educación. Nuestros hipócritas llenan estos días los periódicos de llamadas a la llamada educación vial. Hay uno que se atreve a decir, incluso, que la solución a los muertos en la carretera no está en las sanciones, sino en la educación. Es una manera de decir muy socialdemócrata. Una de los grandes logros/lacras de ese pensamiento ha sido el de disociar castigo de educación. De tal modo que el castigo aparece suspendido en el vacío, sirviendo a un dios perverso, como un antónimo repugnante de lo educativo. Cuando, obviamente, no es otra cosa que una de sus particulares variantes y, desde luego, de las más eficaces.

A pesar de que conduce sin nervios aparentes y de que no hay dificultad alguna en el camino S. produce un leve sonido con la boca que parece causado por la ansiedad. Lo conozco hace muchos años y hemos viajado juntos: nunca se lo había notado. Es un chasquido que para nada depende del camino, que obedece por dentro. Luego de un rato y varios chasquidos logro entenderlo. Es el tipo de cosas que hacen los viejos.

Respecto a este particular asunto olvidé preguntarle el otro día a J. si ya se nota la pudor de vell.


  Correspondencias /Juan José Areta

Estimado Arcadi:

 

Leí en tu blog una correspondencia relativa al parecido asombroso de cierto logo en pruebas con el del Gobierno alemán. Esa curiosa coincidencia es perfectamente lógica, como afirma el autor español, ya
que, al fin y al cabo de gobiernos se trata. Y esta explicación se refuerza con nuevas pruebas de lo insidiosa que es la casualidad.

El País de hoy, al explicar las andaduras del nuestra administración en asunto de tanta trascendencia, presenta un ejemplo. Uno de los borradores.

Éste: (imagen de españa)
espa.gif

Curiosamente, en una web aparece un logo (que debe ser anterior a 2005). Éste:

alem.jpg

La casualidad debe tener su origen en los colores de la bandera
alemana. Lo único inexplicable, hasta el momento, es que primero hayan
diseñado los alemanes y luego los españoles. Pero todo se andará.

Un saludo.


  Correspondencias /José Salver. Salamanca

Beas es un lugar con forma de media luna por el que la carretera nacional pasa dos veces, en su afán de completar la línea más recta. Hermanado con Clarines (¿México? ¿Argentina?), era una escala onubense hacia Gijón. Jamás, cuando cubría esa ruta, hizo mi tren parada alguna en su estación.

Lástima.

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