30 de mayo de 2007
Leído Idealistas bajo las balas, de Paul Preston. Repleto de nombres y fechas utilísimos. Su sectarismo (impensable) es también de una gran utilidad. El capítulo sobre el asesinato de José Robles es, en este sentido, puramente patético. Y qué decir de las apreciaciones sobre Edward Knoblaugh, escritas al dictado de Jay Allen. Lo más gracioso es cuando intenta desacreditar (¡por su analfabetismo!) al corresponsal de AP en el Madrid republicano. Lo hace por la boca de Jay Allen. El tosco Jay Allen, incapaz de acabar un libro en toda su vida, y del que Preston incorpora su reportaje sobre la matanza de Badajoz, una intachable lección de escritura a la piedra.
Ernesto Hernández-Busto trae noticias sobre Knoblaugh. Entre ellas esta reseña del New York Times sobre su libro.
Correspondencias / Ernesto Hernández-Busto
Querido,
tu amigo Edward H. Knoblaugh tuvo, sin duda, algún tipo de relación con Hemingway. Como ya te comenté en su momento, su libro (y te confirmo que sólo publicó ese libro, a juzgar por el inapelable catalogo de la Biblioteca del Congreso) figura en la lista de la biblioteca de Hemingway.
En un foro de discusión sobre Hemingway & the Windsors (hay cada cosa en Internet!) he encontrado esta referencia de un tipo que le dice a otro:
Look into H.E. Knoblaugh - AP Correspondent in Spain (even wrote a book of the same name) during the Civil War, Franco sympathizer, who not only became SAC for the Havana Field Office, but was “keeping an eye on” the Crook Factory for J. Edgar. It’s easy to forget two things in the first part of the question: the Crook Factory was comprised heavily of ex-Republican (Spain) refugees, (as were the Free French and even the resistance within France) and many countries (including the U.S.) feared “Communists” more than Fascists, as the Communists had been around since the late 1800s, while the Fascists came to power largely as an antidote (and usually monarchist/religiously affiliated) to such revolutionists.
Was Knoblaugh working for the U.S. government while in Spain, or only when he arrived in Havana - where EH happened to be pals with the U.S. Ambassador? Was Knoblaugh keeping an eye on Nazi and Fascist sympathizers/spies in Havana, or on Hemingway and Communists? Was there a sense that, with the refugees, and the poverty, Cuba could wind up as another leftist country within the U.S. hemisphere of influence (Monroe Doctrine) or that it might happen upon other seeds sown prior to such events (such as the Duke of Windsor’s “exile” to the Bahamas, the installation of his brother as King (something no one, least of all his brother, ever really expected.
Lo de la Crook Factory es esa red de espionaje que Hemingway habría organizado desde la Habana. Aquí está bien explicado el asunto, que se destapó a principios de los 80 cuando el FBI desclasificó unos papeles hemingwayanos. Por supuesto, hay una novela de espías sobre esa red y tiene toda la pinta de ser malísima.
Si hemos de creer al internauta, Knoblaugh era, además de corresponsal, medio espía. Algo, por otra parte, muy común en la época y en esas dos plazas: La Habana y Madrid.
Sin embargo, para mi pesar, el nombre de Knoblaugh no aparece en la monumental biografía “Hemingway en Cuba” de Norberto Fuentes.
La pista de Hoover me llevó a buscar aquí: es un archivo impresionante, pero hay que tener paciencia y lupa.
De lo hallado, lo único sustancial que creo podría interesarte es esto:
El artículo se llama “Pitching horseshoes”, lo firma Billy Rose y se publicó en ese oscuro periódico que ves, en octubre de 1953. Empieza diciendo: “Cuando estuve en Madrid en enero pasado, Edward Knoblaugh, el corresponsal de INS (International News Service, está en la Wikipedia) me contó una rara historia sobre un pordiosero y 45 mil pesetas.”
El resto lo puedes seguir leyendo. La cosa va sobre un tal Manuel Santora, un mendigo que estaba siempre en los toros, etc (con lo cual tu socio Knoblaugh ya tiene otro punto a su favor: iba a los toros…) y pierde –o cree perder- un pañuelo con dinero. En fin, es una buena historia, léetela y te reirás. Al parecer, ese tal Rose era famoso.
Del asunto se deduce que Knoblaugh se había pasado, en 1953, a la competencia y ya no seguía en AP. O también es posible que Rose se haya equivocado, pero me parece raro porque en lo último que se equivoca un periodista es en el nombre de las agencias que son competencia.
Lo otro que te ha de interesar es esto:
Es un artículo contra la impunidad de la mafia en Cuba, escrito por un valiente señor Westbrook Pegler y titulado “Fair Enough”, donde aparece una anécdota de Knoblaugh en La Habana a finales de 1931, cuando le pasan un tip y se va corriendo a ver a Al Capone y hasta le pide una fotografía. Te la saco:
When Capone went to Havana by private plane in the winter of 1931, attended by 8 of his gorillas his mission was to buy 2000 cases of wiskey in storage at El Caney. The AP tipped off its resident correspondent, a Mr. Knoblaugh, and he went with Gerald Swinehart, an american employed by the Cuban National Tourist Commision to call on Capone at the Sevilla Biltmore.Capone demurred slightly at first but after some persuasion agreed to stand for a news photograph. He descended to the lobby and Pepe Garcia, a news photographer was drawing a bead when the gorillas of the first wave landed on him. Mr. Garcia is now an officer in the army of Cuba.
Nunca había sido tan baja la participación de los ciudadanos catalanes en unas elecciones. Y lo mejor es oír algunas justificaciones. Por ejemplo la del cansancio electoral. El hecho de que Cataluña haya votado recientemente en el referéndum del Estatuto, en las autonómicas y ahora en las municipales. ¡Pobre y cansada Cataluña! Lástima que esta tesis tenga un pequeño problema: ¿si nunca hubo esfuerzo cómo ha podido haber cansancio? Todos los porcentajes de esas elecciones estuvieron marcados por la indiferencia. Las causas de la abstención son materia predilecta de análisis en los estudios electorales. Se vota cuando se ve el status quo en peligro o cuando se pretende alterarlo. Nada de eso sucede en Cataluña. El status quo está más asentado que nunca. Las dos tendencias fundamentales de la Cataluña democrática, la socialdemocracia y el nacionalismo, se han fusionado en lo que hoy se llama el tripartito. Un régimen que sintetiza desde sus tres esquinas la práctica, política y nacionalmente, correcta. Se trata además de un régimen perfectamente apuntalado en la escuela y en los medios. Todos los estudios disponibles sobre profesores y periodistas catalanes revelan su íntima y sincera adhesión a esa práctica, y no sólo por oportunismo laboral. Es mucho peor: lo llevan dentro. No hay otro lugar en España (ni siquiera Andalucía o el País Vasco) donde la ecología comunicativa tienda más a la especie única. Cataluña aburre. Sólo hay que ser catalán, y vivirlo, para comprender hasta qué punto. Sin embargo, tampoco parece que haya una pretensión abrumadora de alterar el sentido de la cosas. Si obligaran a votar a todos los abstencionistas el resultado no variaría sustancialmente. Hay pruebas: la más evidente es que Pujol obtuvo su mejor resultado electoral (en 1984) cuando más gente votó.
Todo esto puede que tenga poco interés para los aburridores. Viven bien embutidos en su chandal y en su heroica pereza dominical. Algo más debería preocupar a los que llegaron para instalar la alegría energética de la discrepancia. El partido de los Ciudadanos tiene múltiples clavos a donde agarrarse para explicar sus muy discretos resultados del domingo. Sí, los medios. Los económicos, tan ríspidos; y los informativos, tan desdeñosos. Pero con ello se contaba desde el primer día. Es más: se señalaban las virtudes prácticas del acorralamiento: lo que está prohibido ver, reluce. Es un mal camino comportarse como lo que se denuncia. La realidad de estas penosísimas elecciones catalanas, donde por vez primera en España (¡ah, la vanguardia catalana!) la xenofobia toma asiento electoral, ofrece además una lección insospechada: 24.754 ciudadanos de Barcelona no sólo fueron ignorados por los medios, sino que fueron específicamente perseguidos por el eco percutiente de las propuestas partidistas. Suman 1.148 votos más que los que fueron a Ciutadans. Son votos en blanco, y no practican el victimismo. Sólo esperan, con la suma de muchos abstencionistas, que alguien encarne en Cataluña la pasión, la nobleza y la euforia de la política.
(Coda: Barcelona, capital de Cataluña. Votaron 611.941 personas. Se abstuvieron 622.370. Hubo 24.754 votos en blanco. y 3.472 nulos. En treinta años de democracia no hay unas cifras electorales comparables)


