26 de diciembre de 2006
La interesante entrevista con Mtfdlv. Destaca la orgullosa facilidad con que la vicepresidenta pronuncia esta frase: “Pues a mí me pasó, sobre todo al principio, eso de ir por la calle y pararme alguna mujer y decirme ‘a ti te pedimos que no nos falles como mujer’. ¡Eso me ha pasado a mí! Y yo pensaba ‘tengo que estar a la altura de las circunstancias’, porque siento que tengo una deuda”. No nos falles como mujer… qué atraso. Una noche de 1984 el pueblo le gritaba a Marta: “Això és una dona!”, y enrojecíamos (enrojecían) de vergüenza.
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El reticente comentario que Pierre Assouline dedica al libro de Frédéric Martel (cortesía Fernando Peregrín) tiene un fragmento que lo explica todo : la reticencia, Assoluine, Francia y América, et chez nous: «Il [Martel] dit avoir parcouru 35 Etats, visité 110 villes, interviewé près de 700 personnes et épluché 434 documents d’archives inédits (ce genre de détails chiffrés est typiquement américain, comme si la quantité, dans toute sa précision, portait jugement sur la qualité)”. Ce genre de détails (y la reticencia que despiertan) son los que justifican la tesis principal del libro, esto es, la dramática derrota del parisién.
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Dado que aquí todo es mentira hasta que no se desmuestra lo contrario sigo con gran interés y expectación las encantadoras desdichas de Paul Moresby, ciudadano racional y traductor enamorado.


