25 de octubre de 2006
“El Parlamento de Cataluña, recogiendo el sentimiento y la voluntad de la ciudadanía de Cataluña, ha definido Cataluña como nación de una manera ampliamente mayoritaria. La Constitución española, en el artículo segundo, reconoce la realidad nacional de Cataluña como nacionalidad.”
Esto es mentira,
porque el Parlamento de Cataluña nunca definió a Cataluña como una nación.
porque no hay nada que pueda definirse de una manera ampliamente mayoritaria.
porque la ciudadanía de Cataluña nunca ha manifestado su sentimiento, ni mucho menos su voluntad, de que Cataluña sea definida como una nación.
porque la Constitución española no reconoce, ni en su artículo 2, ni en ningún otro lugar que Cataluña sea una nacionalidad.
•
“Andalucía ha sido la única Comunidad que ha tenido una fuente de legitimidad específica en su vía de acceso a la autonomía, expresada en las urnas mediante referéndum, lo que le otorga una identidad propia y una posición incontestable en la configuración territorial del Estado. El Manifiesto andalucista de Córdoba describió a Andalucía como realidad nacional en 1919, cuyo espíritu los andaluces encauzaron plenamente a través del proceso de autogobierno recogido en nuestra Carta Magna. En 1978, los andaluces dieron un amplio respaldo al consenso constitucional. Hoy, la Constitución, en su artículo 2, reconoce a Andalucía como una nacionalidad en el marco de la unidad indisoluble de la Nación española”.
Esto es mentira,
porque la fuente de legitimidad de la autonomía andaluza es la misma que la de cualquier otra autonomía española, es decir, la voluntad de los ciudadanos.
porque “una posición incontestable en la configuración territorial del Estado” es algo que, quebrado por la risa, no se puede contestar.
porque una característica incontestable de los espíritus es que no se encauzan.
porque los andaluces no eran sujeto político respecto al “consenso constitucional”.
porque la Constitución no reconoce a Andalucía como una nacionalidad, ni en su artículo 2 ni en ningún otro lugar.
La mentira-resumen es que el Partido Popular, ay mísero, ay infelice, dijo que el primer preámbulo era mentira y ha dicho ahora que el segundo es verdad.
•
Boadella, ayer, con su habitual elegancia, celebrando que un juez haya decidido archivar la venganza histórica:
—Por desgracia, La Torna es sólo mía.




