29 de agosto de 2006
Las series de datos del Euskobarómetro sobre el apoyo popular que recibe la independencia en el País Vasco son interesantes. Si además fueran veraces yo no me dedicaría a otra cosa que a su examen, interpretación y juicio. Pero es difícil sostener esa veracidad a la luz, por ejemplo, de la serie siguiente: Noviembre 2004: 31% de vascos independentistas. Mayo 2005: 37% Noviembre 2005: 33%. Se sabe que el humor popular es frágil y de ahí que la democracia sea sólo un mal menor: pero estos porcentajes son puro humor vítreo. Cuerpos flotantes. Ahora bien: ellos segregan la trama declarativa y es inevitable prestarles atención, aunque sea desde este punto de vista exclusivo. Repecto a la trama declarativa y el independentismos vasco siempre ha destacado un topo (s). La aseveración de que la política del PP ha fabricado independentistas por un youtube. Desde luego: sólo hace falta comprobar los datos de noviembre de 2001: apología aznarista y los dulcemente zapateristas de mayo del 2005. Su relación con lo real es lo de menos. Lo importante es la relación que guardan con la fantasía declarativa.




