30 de octubre de 2005

Esfuerzo y melancolía

(XXIX)

El Estatuto tiene el prurito de ser el primero en su género. Su género es la concreta Humanidad. Así el artículo 46.2 establece que los poderes públicos catalanes deberán apoyar las ?distintas modalidades de familia?. Espero que el lobby gay reaccione exaltadamente. Es muy improbable que el artículo quiera aludir a las familias numerosas o no, interraciales o no, a cualquier otro rasgo que no sea el de la llamada orientación sexual, término vacuo donde los haya. Como si alguna vez la brújula sexual marcara el norte. No hay distintas modalidades de familia, ni debe haberlas. Si los gays se casan e incluso matrimonian no es para constituir una familia singular. Se casan para emparentar, condición fundamental para formar una familia. Una familia singular ya no es una familia. Es una modalidad. Una modalidad es un eufemismo de una anormalidad. Las leyes españolas, primeras en su género, han establecido que dos hombres pueden formar una familia. El reaccionario estatuto progre vuelve con la modalidad. Menos mal que está España para corregir las derivas de la carlinada. España se habrá de emplear a fondo, sin duda. Ahí está, para que se lea bien, 40.7: ?Los poderes públicos de Cataluña deben promover la igualdad de las distintas uniones estables de pareja con independencia de la orientación sexual de sus miembros. La ley debe regular dichas uniones y otras formas de convivencia y sus efectos.? Me estoy calentando. Son completamente intolerables las prevenciones del muñidor. ?Estables?, dice. Antes ha dicho ?la igualdad de las distintas?, y he reído. Pero ahora estoy realmente cabreado. ¿Qué entenderá el muñidor por ?estables?? A partir de cuánta mili se ganará el amor la confianza de los poderes públicos. Por suerte, con el muñidor no dura el cabreo. Siempre lo interrumpe la carcajada. Tal como está escrito se descubre que hay uniones estables de pareja con independencia de la orientación sexual de sus miembros. Es decir que en Cataluña pueden convivir miembros que suspiren por otro miembro distinto. Y no sólo eso. El problema políticamente grave es que todas estas uniones contraorientadas reciban el apoyo de los poderes públicos. Y la Faes protestando por la poligamia. Por supuesto que 40.7 prevé uniones no basadas en la pareja: tríos, fulls, comunas y harenes, y no sólo eso, sino lo que es peor: sus efectos. Pero eso es nada. Menudencias hacia las que un tinc tanc no debiera dirigir sus meditaciones. La unión contraorientada. Cataluña y España, claro.

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