27 de mayo de 2005
El Parlamento regional catalán aprobó ayer una resolución donde se establece que la lengua es el identificador único de la literatura catalana. Una resolución que me llena de sosiego. El texto es realmente interesante. Venga, lo transcribiré: “El Parlament insta al Govern de la Generalitat que prioritzi la presència del llibre i el multimèdia en català com a identificador únic de la literatura catalana”. La sintaxis es perfectamente adecuada a la formación gramatical de los parlamentarios, pero sobre todo a la cosmovisión que transpiran. Tan “únic” el identificador que no soporta el plural que resulta de la concurrencia de los dos sujetos, libro y multimedia. La resolución cabe inscribirla en el horizonte de la Feria de Francfort del 2007. El país invitado es Cataluña y la delegación oficial de la Generalitat debe escoger a sus invitados. Por eso interviene el Parlamento. Para eso está. Los invitados deberán ser, prioritariamente, escritores o multimedias en catalán. Esa priorización es lo que debe de resultar realmente irritante para un escritor catalán de expresión castellana. Pobrecitos polizones. Y es lo que los socialistas catalanes presentan como un triunfo del sentido común. ¡Prioritzi! Al fin y al cabo la propuesta de Convergencia era mucho más nítida: “Insta al Gobierno catalán que formalice la presencia…” Mucho más seria y sobre todo mucho más formal, en efecto. Pero ese “priorice”, ese vagón de ganado, esa muela del juicio, ese estrambote socialdemócrata, ese purgatorio. Algo más: la invitación de Francfort se dirige a Cataluña. “Cataluña será la invitada…”, dicen los titulares. Se trata de un criterio territorial. El resultado probable de una singularidad lingüística y de la evidencia de que Cataluña (aún, creo) es la capital editorial en lengua castellana. Pero la resolución parlamentaria no sólo prioriza (mucho peor que aparta, insisto) a un gran número de escritores, sino que además prolonga algo abusivamente la gentil invitación alemana: valencianos, mallorquines, franceses, italianos, (¿o simplemente catalanes?), es decir, medio mundo, va a ir a Francfort. Hummm…. Qué vida tan atractiva llevamos.
Escrito en Barcelona, a las 10.59., leyendo en inglés.


