26 de octubre de 2004

La única relación del terrorismo con el cerebro es el tiro en la nuca y me figuro que se refieren a eso cuando hablan de autor intelectual.

El envidiable libro de Janet Malcolm, Los archivos de Freud. Este párrafo de Jeffrey M. Masson sobre los psicoanalistas: “Defendían que la experiencia de Auschwitz pudo ser positiva para algunas personas. Afirmaban que nadie tiene derecho a juzgar la experiencia ajena; que no se puede decir que todo el que estuvo en Auschwitz salió de allí gravemente afectado, que es lo que yo sostenía. No creo que nadie saliera de Auschwitz sin haber enfermado. Creo que una experiencia traumática de esas características destruye a la gente, no la fortalece. Hay ciertas realidades tan abrumadoras que sólo admiten una interpretación. Y si a alguien le da por decir “Auschwitz me hizo un hombre”, sabes que eso es una defensa. La función del análisis consiste en desmontar esa defensa y aceptar el dolor y la pena. Pero ellos sostenían que la realidad no existe; que no hay ningún Auschwitz. Esto es lo peor que el análisis ha legado al mundo: la idea de que la realidad no existe, de que sólo existen experiencias individuales de la realidad. Ése ha sido el legado de Freud para el siglo XX. Ha obligado a la antropología, la filosofía, y la sociología de toda la centuria a adoptar la misma postura, y se trata de una postura errada y peligrosa. Aunque muy oportuna. Es lo mismo que dicen los alemanes: ‘Auschwitz no fue para tanto. Algunos ya estaban enfermos antes de entrar, de lo contrario no les habría pasado nada. Auschwitz no hacía enfermar a una persona sana.’ Y ésa es una postura malvada”.

Las elecciones, bien miradas.

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