19 de febrero de 2004

ETA, fuera de Catalunya!
Josep Lluís Carod-Rovira
Avui 31 de mayo de 1991

[palabras clave: AUTODETERMINACIÓN, INJERENCIA, INDEPENDENTISTAS, OPRIMIDOS, SOLIDARIDAD]

Hacía meses que temía tener que redactar este artículo. Temía defender de nuevo las razones de los catalanes con nuestra arma más potente, la palabra. Temía contraponer los argumentos a las bombas. Pero vi lo de Vic. Oí lo de Vic. Sufrí lo de Vic. Y no puedo callar. Debo alzar mi voz de independentista contra la de otros pretendidos independentistas. Debo hacerme oír con los que defienden el derecho de todos los pueblos del mundo a decidir su presente y su futuro sin injerencias, frente a unos extranjeros que quieren hacer creer que hacen ondear el mismo estandarte, pero que lo hacen con violencia y en mi país. ¿En nombre de qué? ¿En nombre de quién? ¿Con qué derecho? ¿Quién los autoriza?

Cada maestrillo tiene su librillo (Cada terra fa sa guerra), ésta no es vuestra tierra, ni esta forma de luchar en la nuestra. Habéis vuelto a manchar con sangre inocente este país. Habéis vuelto a interferir nuestro lentísimo proceso hacia la liberación nacional, sin que os importara en absoluto nuestra situación como pueblo, el estado de nuestra conciencia colectiva, la complejidad enorme de nuestro contexto, las dificultades constantes en que debemos potenciar nuestro mensaje todos los que, desde siempre, contra toda adversidad, trabajamos para que la nación catalana figure con un color propio en el mapa de Europa. Habéis demostrado mofaros del concepto de internacionalismo y que la solidaridad entre los pueblos, incluso entre los pueblos oprimidos, ocupados, expoliados, descuartizados, por los propios estados, como es el caso vasco y catalán, os da exactamente igual.

No obedecéis más lógica que la vuestra ni otros intereses que los vuestros. Pero, ¿sobre qué podéis basar una lógica que desprecia, con toda impunidad, con toda la fanfarronería típicamente española, la lógica de los otros en su propia casa? ¿Cuáles pueden ser estos intereses que van, objetivamente, contra los intereses de otro pueblo, tan oprimido como pueda estarlo el vuestro, en su propio territorio? A ver si de una puñetera vez, al margen de la dialéctica, por cierto tan española, de los puños y las pistolas, sois capaces de entenderlo: los vascos no sois españoles. De acuerdo. Pero los catalanes, tampoco. Y con acciones como ésta no hacéis más que españolizar Catalunya. Convertís los Països Catalans en tierra enemiga y a sus habitantes, en gente hostil. Y no lo somos. Deberíais saberlo.

Cada bomba vuestra en nuestro país es una bomba contra el pueblo catalán, un torpedo contra la línea de flotación del independentismo catalán. Los avances políticos que vamos logrando, la victoria progresiva que vamos obteniendo en las conciencias de los ciudadanos, día tras día, se hunden gracias a vosotros. Quien sale perdiendo con ello somos nosotros. Es la Catalunya nacional, y las personas concretas, quienes sufren los estragos, y no España y todo su aparato. Aunque esto no parece importaros. Qué más da que, por lo visto, con la estulticia de vuestras acciones nos perjudiquéis a nosotros y hagáis añicos nuestro tradicional sentimiento de simpatía hacia el pueblo vasco. Con vuestra torpeza nos lo ponéis imposible. Si os pagaran para hacerlo peor, seguro que no conseguirían que os superarais en vuestra impericia. Y habéis ido hasta Osona, allá donde precisamente el nivel de conciencia nacional es más elevado, allí donde el independentismo político obtiene unos mejores resultados electorales y donde las fuerzas de disciplina española están más debilitadas.

Sabemos en qué situación se encuentra Euskadi. Sufrimos con el pueblo vasco el drama de un pueblo condenado al aniquilamiento de su condición nacional. Sufrimos junto a él el sombrío horizonte de una lengua minorizada, de una cultura asfixiada, de una nación troceada. Conocemos su dolor, porque también es nuestro, pero no vamos a Euskadi a interferir en su proceso. Es su país, no el nuestro. Luchando por nosotros, en nuestra casa, a nuestra manera, somos solidarios con su causa y con la de todos los pueblos del mundo que quieren ser libres. Y, del mismo modo que no pretendemos imponer nuestra lógica en casa de otros, no podemos admitir que otros lo hagan en la nuestra.

Entendemos, sí, que debe forzarse una negociación política. Que es insostenible la angustia de medio millar de presos y la ansiedad de dos mil exiliados. Pero, ¿de verdad creéis que vais a facilitar el acceso a una salida pactada poniendo en contra vuestra incluso a quienes, compartiendo los objetivos, se oponen a los procedimientos?

Por temperamento personal, por convencimiento ideológico y por eficacia política, soy contrario a la violencia. A toda violencia. Especialmente a la violencia institucionalizada, barnizada, de los estados. Pero también a la de los oprimidos. Sobre todo cuando, como en vuestro caso, los oprimidos han perdido el sentido de la orientación y matan indiscriminadamente, incluyendo a niños.

Nada de lo que os voy a decir es nuevo para vosotros. Os lo dije ya, hace medio año, en algún lugar de Euskadi, cuando en nombre de mi partido os pedí, formalmente, que no actuaseis más en mi país. Habéis respetado la petición durante seis meses. Ahora, sólo me atrevo a pediros que, cuando queráis atentar contra España, os situéis, previamente, en el mapa. Los catalanes estamos más que hartos de constatar, a lo largo de la historia, como hay quién se ve legitimado para decidir en nuestro nombre. Y nuestro futuro, y nuestro presente, en paz y libertad, sólo nos corresponde a nosotros. No cedemos la decisión a los españoles. Pero tampoco os la cedemos a vosotros. Sólo los catalanes podemos hablar, y decidir, en nuestro propio nombre. Esto, y no otra cosa, es el derecho a la autodeterminación nacional. Un derecho por el que, en Euskadi, mucha gente ha dado la vida y ha luchado con todas sus fuerzas. En los Països Catalans, también. Porque nadie tiene derecho a suplantar nuestra propia voz. Vosotros, tampoco.



Catalunya-Euskal Herria: solidaridad y respeto
Euskadi Ta Askatasuna
18 de febrero del 2004

[palabras clave: AUTODETERMINACIÓN, INJERENCIA, INDEPENDENTISTAS, OPRIMIDOS, SOLIDARIDAD]

ETA, organización socialista revolucionaria vasca de liberación nacional, desea mediante esta Declaración dar a conocer a Euskal Herria y al Pueblo catalán el contenido de las reflexiones realizadas en torno a su accionar armado en Catalunya y las decisiones adoptadas al respecto.

Euskadi Ta Askatasuna, en el marco del proceso de liberación que desarrolla con el fin de conseguir que sean reconocidos los derechos que le corresponden a Euskal Herria como nación, decidió en la década de los ochenta llevar a cabo también en Catalunya acciones armadas contra los intereses económicos de los estados español y francés, y las fuerzas armadas de ocupación y responsables políticos españoles.

Esta decisión ha estado siempre sujeta a los sucesivos análisis de coyuntura que nuestra organización ha realizado en cada momento.
ETA ha renovado su análisis y ha tomado una nueva decisión con respecto a su accionar armado en Catalunya.

Estas son las principales claves que ha tomado ETA en consideración:

Catalunya y Euskal Herria son dos naciones con muchas similitudes y puntos en común, quisiéramos remarcar dos:

Son dos naciones oprimidas por los Estados español y francés, divididas territorialmente en base a fronteras artificiales impuestas por la fuerza de las armas.

Esta situación de opresión ha hecho que hayan desarrollado estrechas y profundas relaciones de amistad y hermandad.

El cambio operado en las últimas décadas en la situación política de Catalunya y Euskal Herria. Se ha dado una clarificación y un empuje importante de las fuerzas independentistas y una amplia concienciación sobre la necesidad del reconocimiento del derecho de autodeterminación que les corresponde a los pueblos oprimidos por el Estado español.

La profunda crisis que está viviendo el Estado opresor español. Al final de la dictadura franquista, el Estado español inventó el “Estado de las Autonomías” con el objetivo de ahogar las ansias de libertad de las naciones vasca, catalana,… Hoy en día, transcurridos 25 años, la crisis en la que se encuentra inmerso el marco político de la reforma española es más clara y profunda que nunca. Y podemos afirmar que ha sido la lucha de estos dos pueblos por su liberación la que ha provocado esa crisis: Euskal Herria y Catalunya son las cuñas que están haciendo crujir el caduco entramado del marco institucional y político impuesto.

La solidaridad honesta, activa y generosa que el proceso de liberación del Pueblo vasco ha cosechado por parte del Pueblo catalán.

Al mismo tiempo, la lucha armada desarrollada por Euskadi Ta Askatasuna contra el Estado español en Catalunya ha provocado diversas y contrapuesta lecturas y reacciones por parte de las diferentes sectores independentistas y de izquierdas catalanes.
La importancia de reforzar la voluntad y determinación popular para defender el derecho de autodeterminación que les corresponde al Pueblo catalán y a Euskal Herria frente a la imposición española.
La necesidad de reforzar en el caso del pueblo catalán y vasco los pilares en los que, a nuestro entender, se deben sustentar las relaciones entre los diferentes pueblos oprimidos.

El respeto y la no injerencia, en lo que concierne a los medios y éormas particulares que las organizaciones respectivas puedan poner en práctica en el proceso de liberación que cada pueblo desarrolla.

La Solidaridad para con los otros pueblos que se encuentren en una situación de opresión similar.

Teniendo en cuenta todos estos elementos de análisis y con el deseo de que los lazos entre nuestros pueblos se estrechen en base a los principios de respeto, no injerencia y solidaridad, ETA comunica a Euskal Herria y al Pueblo catalán la suspensión de su campaña de acciones armadas en Catalunya a partir del 1 de enero del 2004.

Un saludo revolucionario a todos los independentistas catalanes.

GORA EUSKAL HERRIA ASKATUTA!
VISCA CATALUNYA LLIURE!
Gora Jon Felix! Gora Joan Carles!

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